A Tintín no le tembló el pulso

octubre 1, 2008

La palabra ‘miedo’ no va ligada a Tintín Márquez. La de ‘valiente’ le viene como anillo al dedo. Y anoche casi rozó la temeridad. El martes se dejó al capitán Tamudo en casa, “para darle aire”, pero a nadie se le escapa que quiere que esté en plenas condiciones ante el Barcelona. Era la primera vez que Raúl no formaba parte de una convocatoria por decisión técnica. Márquez lo tuvo claro. Como también lo tuvo al apostar ayer por la juventud ante un grande como el Sevilla. La media de edad sobre el campo durante la mayor parte del encuentro fue de 23,09 años.

Hizo debutar como titular a Óscar Sielva con 17 años en el mismo Sánchez Pizjuán. Y con él colocó en la media a Ángel, de 22 años, y a Lola, de 21. Los dos últimos también debutaron en el ‘once’ por primera vez en esta Liga. Los tres no se arrugaron. Tenían el respaldo de sus técnicos y de sus compañeros. Aunque los compañeros no les superaban mucho en edad. El ‘abuelo’ era Finnan, con 32 años, que tuvo que abandonar el campo por lesión en el minuto 31. Les pasó el testigo a Luis García y a Valdo 8también lesionado), ambos con 27 años. Atrás, la defensa no superaba los 24 años de Pareja. Jarque, Sergio Sánchez y Chica (salió por Finnan) tienen 23. Kameni hizo 24 el 18 de febrero.

¿Y Jonathan? El delantero cumplió ayer 23 años. Fue felicitado por todos los componentes de la expedición perica. El regalo se lo hizo Tintín. Le dio la titularidad ante el Sevilla. Y para que no tuviera ninguna duda, dejó al capitán Tamudo en Barcelona. Fue un regalo anticipado. El de Pont de Vilomara sabe que con Márquez gozará de más oportunidades para jugar que con otros entrenadores.

Lo peor es que la juventud y las ganas no bastan para ganar partidos. Y ayer se vio ante el Sevilla. Hasta que duraron las fuerzas, bien. Luego se impuso la clase.


Sielva: la vuelta al ‘cole’ del benjamín de la Liga

septiembre 23, 2008

Oscar Sielva cumplió los 17 el pasado 6 de agosto y vive dos vidas en una. La casi irreal es la del fútbol y la normal, la del día a día, la del colegio. La del fútbol la comparte con jugadores que llegan a entrenarse en maserattis, porsches y demás bólidos propios de la especie. Él no tiene siquiera carnet de conducir, claro. Le faltan once meses para poder presentarse a examen.

La vida del día a día la pelea con compañeros de clase que apenas tienen diez euros en el bolsillo las más de las veces. En cierta ocasión, la madre del futbolista del Barça Bojan Krkic me hizo esta reflexión: “Conseguimos que estos chicos precoces en el fútbol estudien o iremos mal; en el mejor de los casos, la pelota dura hasta los 30 ó 35 años”. Bojan lo hace. Óscar, también.

En la antigua sede de AS en la Rambla de Catalunya coincidimos más de una tarde con dos barbilampiños que estudiaban Bachillerato: Carlitos García, entonces en el Espanyol juvenil y hoy en el Almería, y Andrés Iniesta: iban a la misma clase.

“Voy a repetir cuarto, me lo voy a tomar muy en serio. Mi idea es estudiar después alguna cosa relacionada con el Deporte”, nos comentó ayer Sielva. Desde el club le aprietan. Manel Casanova, el primero. Javier Peña, responsable de la residencia, también. Y en su casa, claro.

Casanova lo reclutó desde la Escola de La Garrotxa, su patria chica. Fue un flechazo: “Era evidente que el chico tiene unas condiciones enormes para el fútbol, pero que estudie, eso también “, dice Manel. Óscar es el segundo jugador de menos edad en debutar en Primera con el Espanyol. Le gana Branko Kubala, que en la temporada 1964-65 lo hizo con 16 años y 83 días. Óscar tenía 17 años y 24 días cuando se estrenó el 30 de agosto pasado ante el Valladolid.

“Yo, a la vida no le puedo pedir más hoy por hoy”, admite este Óscar que le va cogiendo el tranquillo al vestuario del primer equipo. “Verme al lado de gente como Iván de la Peña, Tamudo, Luis García, Jarque… ¡Es un honor!”.

Tras proclamarse campeón de Europa Sub’17 con España, el club le amplió su contrato hasta 2015, por siete temporadas. En aquel torneo tuvo la compañía de otro perico con futuro, Ángel Martínez.

La cantera. Sielva firma ya sus primeros autógrafos en las mañanas de Sant Adrià. Los más jovencitos (ya se ven menos, ellos también están en el colegio) le dedican toda su admiración. Es la cantera españolista en su máxima expresión, en la grada y en el campo.

Sielva, como en su día el propio Tintín Márquez, sabe que los mejores momentos en la historia del club se vivieron con gente como ellos en el equipo. “Mi ilusión es consolidarme y jugar muchos años”, se despide. Estudiando, ¿eh?

14 minutos ya en Primera

Márquez es el gran valedor de Sielva en el primer equipo: el entrenador, buen padrino. Óscar ha intervenido en los primeros partidos de Liga. Frente al Valladolid (1-0) jugó los últimos nueve minutos. En el Colombino de Huelva (0-1) apareció a falta de cinco para el final. Es uno más… ¡del líder!


Óscar Sielva, que hoy cumple 17 años, está siendo la gran sensación de la pretemporada del Espanyol

agosto 6, 2008

Su vida ha cambiado en apenas tres meses, pero su discurso transmite la serenidad de quienes saben llevar las cosas con cabeza. En el Espanyol quieren que todo siga su curso normal y él y su familia son los primeros en tenerlo claro. Óscar Sielva (Olot, 6-8-1991) es la nueva perla de la cantera blanquiazul. En 100 días ha pasado de estar con el juvenil B a hacer la pretemporada con el primer equipo, con partidazo en Old Trafford incluido. El centrocampista, que hoy cumple 17 años, no quiere parar. El bebé de oro, uno de los héroes del Europeo sub-17, quiere cumplir su sueño de jugar en Primera lo antes posible.
El chavalín de Olot está siendo la gran sensación del verano blanquiazul. Ayer, en el entrenamiento de Sant Adrià, había varios aficionados y todos hablaban maravillas de él. Alguno pedía que se quedara ya en la primera plantilla. “Si todo el mundo dice que es un figura será por algo. El juvenil se le queda pequeño y el filial lo tenemos en Tercera y le pueden hinchar a patadas”, soltó un seguidor. Todos sus colegas le dieron la razón.

De delantero a pivote
A pocos metros estaba la familia de Óscar. Su madre, la encantadora Pili, nacida en Jaén, y su padre Juanito, de Albacete, querían celebrar el cumpleaños de su hijo en Barcelona. Comieron juntos y le regalaron un buen pastel. Como esta mañana su hijo viaja con el equipo a Portugal, la celebración se tuvo que adelantar un día. También estaban sus primos. Solo faltaba su hermana, que se quedó en Olot por unas molestias. “Se lo ha currado mucho. Se merece todo lo que le está pasando”, dice el papá, que vistió a su hijo con la camiseta del Madrid cuando tenía 3 años. Esa es una de las fotos que guarda Pili, que tiene toda la carrera de su hijo en imágenes, desde que empezó a jugar con 5 años en el barrio de San Roque de Olot hasta el oro del campeonato de Europa sub-17, en el que jugó todos los minutos en el equipo de Juan Santisteban. En las fotos no falta su paso por la Escuela de Fútbol de la Garrotxa, donde marcó 170 goles el año antes de fichar por el Espanyol.
“Míralo. Siempre es el más pequeñito porque jugaba siempre con la categoría siguiente a la de su edad”, explica la mamá, que está encantanda con el comportamiento del Espanyol. “Le doy un 10. Desde que vino aquí hace dos años se han portado muy bien en todo”. Óscar, que ha acabado cuarto de ESO, se encuentra muy a gusto en la residencia del club en Gràcia, donde ha encontrado una “segunda familia”. También ha conectado muy bien con el vestuario. “Ha sido un bebé bien recibido. Está viviendo un sueño”, proclama el padre.
Después del entrenamiento de ayer, Sielva pasó todo el día con su familia. Por la tarde, mientras paseaba por la Rambla, atendió a este diario. “Mi vida ha cambiado en muy poco tiempo. Y todo para bien. El éxito en el Europeo sub-17 de Turquía fue clave. Márquez se ha fijado en mí y lo estoy dando todo”, asegura el centrocampista.

Conexión con De la Peña
José Manuel Casanova, coordinador del fútbol base blanquiazul, lo descubrió hace dos años en la Garrotxa. “Llegué como goleador y he acabado en el puesto de seis, pero estoy muy a gusto”. Sielva ha encontrado en Riera y De la Peña sus mejores aliados. “Iván me está ayudado muchísimo. Sé que le puedo consultar cualquier cosa y eso me da más tranquilidad”.
Aunque ahora está viviendo sus mejores días, no quiere prisas. Sabe que puede volver al juvenil, pero no se inquieta. “Las cosas hay que hacerlas con calma. Soy juvenil, pero mi reto es jugar en Primera lo antes posible. Mi espejo es Iniesa. Me encanta cómo ve el fútbol. Es buenísimo”. De momento, el Espanyol le ha renovado por siete temporadas. “Es aún muy joven, pero nos puede aportar mucho. Le auguro un gran futuro”, dice Márquez, que ya le dio minutos el sábado en Manchester. Allí, el bebé jugó como un veterano y se trajo un recuerdo muy especial: la camiseta de Giggs, uno de sus ídolos.